Este va a ser un post muy cortito, porque el mensaje es claro y no tiene mucho más desarrollo. Lo que quiero decir es que ante una discusión o diferencia de opiniones… No te enroques: cede. Esa es la victoria. Lo decía en el post de la respiración. Para poder resolver un problema hay que parar y tomar distancia. Y aunque parezca que cuando cedemos hemos perdido una batalla, puedes estar seguro/a de que no es cierto. A veces es un gran triunfo, y si no es un asunto vital que afecta a las bases de vuestra relación de pareja, ceder es la mejor política.

Obviamente hablo de momentos aislados, de discusiones concretas, no del día a día. No estoy diciendo que estés en manos de tu pareja y siempre cedas a sus deseos (¡ni mucho menos!), sino que cuando nos ponemos tercos ante algún problema determinado, ceder puede ser la liberación. La mayoría de las veces, enfrascados en la discusión no somos capaces de ver que cerrazón no lleva a ninguna parte. Por muy bestia que sea la discusión y el fuego que te consume, cuando respiras y paras, hay un cambio radical. La mente se aclara, ves el problema con distancia y eres capaz de analizarlo de otra manera y a veces uno comprende que nada es tan importante y que no es necesario tener razón siempre.

Piénsalo: ¿En cuántas discusiones queremos llevar la razón, creemos estar en posesión de la verdad? Cuenta hasta veinte y date un respiro. Si escribes una carta, déjala reposar unas horas horas antes de enviarla, date un paseo, bufa por el camino… Y date el gusto de ceder. En el fondo, cuando uno deja el orgullo a un lado y es capaz de darse cuenta de que la razón no es tan importante, entonces se encuentra la paz.

Prueba y verás. Y trata de pensar, durante ese paseo, en cuántas discusiones absurdas nos enrolamos sólo por querer hacer prevalecer nuestro punto de vista incluso cuando, muchas veces, si nos paramos a analizar las posturas de cada uno son más cercanas de lo que creemos, pero estamos tan ofuscados que no lo vemos.

Por pasos: escucha, respira hondo, razona y relaja. Suaviza. Sonríe.

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